Los estándares del estudio no son una lista de reglas abstractas: son decisiones concretas sobre luz, color, tipografía y ritmo visual que aplicamos en cada proyecto, desde el primer boceto hasta la entrega final.
Nuestra identidad
Performa Supra nace como un espacio independiente donde la dirección de arte y la producción audiovisual se cruzan con la necesidad real de marcas emergentes y profesionales del diseño. No vendemos paquetes genéricos: construimos piezas que comunican una identidad concreta, desde la primera referencia hasta la entrega final.
Marcas que están dando sus primeros pasos y necesitan una presencia visual que no se vea improvisada. También diseñadores y fotógrafos que quieren un portfolio que hable con la misma claridad que su trabajo.
Lejos del ruido de la producción en serie. Cada proyecto tiene un proceso documentado: bocetos, referencias, decisiones de color y el resultado final. Así el cliente entiende el porqué de cada elección.
Directo, sin promesas vacías. Hablamos de luz, encuadre, paleta y retoque. Si una idea no suma, lo decimos. Si un color no funciona, lo probamos hasta que funcione.
No hacemos plantillas ni atajos. No entregamos piezas sin contexto. La postproducción —color grading, retoque digital, animación gráfica— es parte del proceso, no un extra.
Conceptualización visual, referencias, paleta y estilo. La base de toda pieza que sale del estudio.
Fotografía de producto, retratos y contenido para redes. Con dirección de fotografía cuidada y postproducción completa.
Cada proyecto se documenta para que clientes y colaboradores vean el proceso, no solo el resultado.
Trayectoria
Performa Supra no nació de un plan de negocio, sino de la necesidad de dar forma visual a marcas que recién empiezan. Cada etapa del estudio responde a un aprendizaje concreto: cómo se ilumina un producto, cómo se edita una pieza para que comunique, cómo se ordena un portfolio para que hable solo.
2019 — El primer set
Empezamos con una cámara prestada y una ventana al sur. La primera campaña fue para una marca local de cerámica: aprendimos a respetar la textura del material y a no saturar el color en postproducción. Esa pieza definió nuestro criterio de retoque.
2021 — El salto al video
Un cliente nos pidió convertir su lookbook en una secuencia animada. Ahí incorporamos la animación gráfica y el color grading como parte del flujo. Hoy, el 60% de los proyectos incluyen piezas en movimiento, pero siempre con la misma base de dirección de arte.
2023 — El portfolio como caso de estudio
Nos dimos cuenta de que los clientes entendían mejor nuestro trabajo cuando veían los bocetos y las referencias. Empezamos a publicar cada proyecto como un caso de estudio visual: del concepto al archivo final. Esa decisión cambió la forma en que nos contratan.
+40
proyectos entregados
Desde campañas de lanzamiento hasta portfolios impresos. Cada uno con su propia lógica de dirección de arte.
12
marcas emergentes
Acompañamos a diseñadores, fotógrafos y estudios que necesitaban una presencia visual clara desde el inicio.
3
áreas de especialización
Dirección de fotografía, color grading y diseño editorial. Tres oficios que se cruzan en cada pieza.